SIGUIENDO CON MAS DENUNCIAS, ESTA CARTA FUE ENVIADA AL EMBAJADOR DE ESPAÑA EN BOGOTA:
10 Octubre 2005
Embajada de España en Santafé de Bogotá
A los interesados:
Soy gallego de A Coruña y tengo una única hija la cual reside y trabaja en Londres por el hecho de que aquí no encontró un trabajo digno. Allí conoció a un muchacho colombiano el cual - por consejo de mi hija - decidió hacerse ciudadano británico a lo que tenía derecho según las leyes de ese país por llevar más de 10 años trabajando y residiendo en Londres lo que consiguió sin ningún problema en tan solo dos meses; se enamoró y después de tres años de relaciones-parte de ellos conviviendo-, decidieron contraer matrimonio aquí en España.
Como es natural decidimos que su madre-a la que mi yerno no veía desde hacía diez años- estuviera acompañándolo es ese día tan especial y para ello empezamos los tramites -16 de mayo- para traer a mi consuegra desde Pereira,- Colombia- para el enlace matrimonial.
Entre los documentos que mandamos figuran los siguientes:
Una solicitud del visado.
Carta de invitación normal sin compulsar.
Fotocopia del libro de familia sin compulsar.
Certificado del Ayuntamiento conforme tenía fecha de boda.
Fotocopia de un recibo de la luz a nuestro nombre.
Fotocopias de nuestros pasaportes, de mi esposa y mío.
Fotocopias de los pasaportes-británico- de su hijo y el español de nuestra hija.
Con toda esta documentación va a una representación del consulado español en la cuidad de Pereira,- su lugar de residencia- y le contestan que la documentación es la requerida, que esta correcta y que la tendrá que llevar ella personalmente a Bogotá, -dista 350 Km. de Pereira, en bus 5 horas de viaje-, toda la documentación lo que hace a la semana siguiente.
Le recogen la documentación en la embajada y le dicen que esta correcta, que así deberían de estar todas las solicitudes, que la llamarán y que esto será ya para darle el visado.
Como tardaban en contestar mandé un fax y un e-mail - 10 de agosto - a la embajada interesándome por la solicitud, me contestan solo al fax diciéndome que allí no constaba ninguna solicitud, pero esa misma semana llaman a mi consuegra y le dicen que la carta de invitación tiene que ser hecha ante notaría pública y las fotocopias del libro de familia tendrán que ser compulsadas y que necesita hacerse un seguro de enfermedad y de accidentes por el mes que quiere pasar aquí en España
Mi consuegra se saca el seguro – paga en pesos el equivalente a 60 euros - , yo voy al notario y hago dicha invitación – pago 50 euros - el notario me dice que la tengo que llevar a legalizar la firma al colegio de notarios que esta en A Coruña - disto 50 Km. de dicha ciudad - llevo la invitación a legalizar lo que me ocupó toda la mañana puesto que me la entregan a última hora de la mañana - 7 euros mas -. Al día siguiente voy a compulsar las fotocopias del libro de familia - 2 euros - y mando todo para Pereira por Seur, como es urgente, otros 60 euros mas.
El día 14 de septiembre llaman a Bogotá a mi consuegra para recoger el visado, la fecha de la boda fue el 24 de septiembre y el visado lo solicitábamos del 8 al 28 de septiembre- y cuando llega a la embajada, ¡sorpresa ¡, le dicen que hasta el día 29 no se lo podrán dar por estar el cupo agotado, protesta por que se pasaría de fecha y le mandan volver mas tarde ”pare ver lo que podemos hacer”, vuelve a la hora convenida y ¡Ho!, ¡sorpresa!, le falta un certificado de residencia de su hijo de Londres. ¡Enhorabuena!, son Vds. un portento y un ejemplo a tomar de eficiencia y eficacia en su trabajo. ¡Han tardado cuatro meses en detectar de la falta de este documento! - que por cierto, ni mi yerno ni sus amigos británicos conocen -.
Por supuesto que este documento ya no lo pedimos porque tanto mi hija como mi yerno estaban en España y ya no había tiempo material para hacerlo y porque aunque lo consiguiéramos, luego faltaría otro, y otro, y otro y así sucesivamente hasta agotar nuestra paciencia y nuestro dinero como le hicieron a una señora de Barranquilla, esta le dijo a mi consuegra que ella era la séptima vez que iba a Bogotá y después de pedirle más y mas documentos y cuando ya no supieron que mas pedirle, le denegaron el visado. “¡SIETE VECES DESDE BARRANQUILLA A BOGOTA!” y viceversa……. (Sobran comentarios)
Señor embajador o a quién proceda:
¿Cómo se comprende que por la mañana se “agotara el cupo de visados” y unas horas mas tarde el problema era un certificado de residencia de su hijo en Londres? ¿Qué significa eso de”pare ver lo que podemos hacer”? ¿Es que en su embajada también funciona la famosa “mordida? Quiero pensar que no, pero tanto yo como toda la gente a quién le conté el caso, todos coincidíamos en lo mismo, “o tienes amigos o pagas” o de lo contrario no consigues el visado. ¿Cómo se puede comprender sino que haya “montañas” de jóvenes colombianas ejerciendo la prostitución aquí en España y montañas de sicarios y traficantes de drogas en su inmensa mayoría sin ningún vínculo con nuestro país y sin embargo una madre de 52 años después de mandar todos los documentos exigidos le sea imposible el conseguirlo?.
¿Es que a su criterio el tiempo de los ciudadanos colombianos tan poco vale que no le importa que vayan SIETE VECES desde Barranquilla a Bogotá?, -mi consuegra tuvo más suerte, pues “solo” fue dos veces desde Pereira -. ¿Tiene Vd. conciencia? ¿Lo deja dormir por las noches?, porque si es así, le felicito.
¿Cómo es posible tanta mezquindad Sr. embajador? ¿Cómo es posible tanto despotismo y tanto desprecio hacia sus semejantes? Pero es que en su embajada la gente carece de ética y de sentimientos? ¿Es que tan difícil es decirle a la gente “lo sentimos, pero no damos visados”?
¿Tiene Vd. madre? ¿Le habría gustado que su señora madre no pudiera estar acompañándolo a Vd. o a alguno de sus hermanos en el día de su boda por el simple hecho de que el “tocador de narices del momento” se lo haya impedido?
¿Tiene Vd. hijos? ¿Le gustaría que alguien le negara el derecho de asistir a su boda, por nada? Pero naturalmente esto nunca les sucederá puesto que Vds. estas cosas las arreglan con “una llamada telefónica”.
¿Es que era mucho pedir que de toda su familia solo su madre estuviera acompañando a mi yerno en ese día?-quizá seamos demasiado exigentes y tal vez los ciudadanos “de a pie” no tengamos derecho ni a eso- .Pues Sr. embajador, gracias a los impuestos que pagamos los ciudadanos de a pie como yo, cobra Vd. un muy buen sueldo todos los meses.
¿Por qué de su embajada le han dicho a mi consuegra que se saque un seguro de accidentes y de enfermedad para ir a España si ya sabían de antemano que no le iba a valer para nada?
¿Tan poca decencia tienen Vds. que no les importa que una madre se gaste un dinero que buena falta le hace, en pagar dicho seguro e ir dos veces a Bogotá sabiendo de antemano que no le van a dar el visado?
¿Es que se creen que los demás conseguimos el dinero con la misma facilidad que Vds.? Pues no señor embajador, nosotros tenemos que madrugar y trabajar muy duramente para conseguir unos euros que en muchas ocasiones a duras penas nos llegan a fin de mes.
¿Qué derecho le asiste para burlarse de esta forma a la gente? Son todos Vds. unos impresentables.
¿Tan poca humanidad tienen Vds. que le niegan a una madre el derecho de asistir a la boda de su hijo al cual no ve desde hace diez años?
Por que mi consuegra no pretendía quedarse en España señor embajador, puede ir para Gran Bretaña en el momento que lo desee puesto que su hijo es británico y por otra parte al casarse con mi hija, esta puede reclamarla cuando quiera. Pero ella no pretendía eso puesto que en Pereira tiene una hija con una salud en precario y tiene que cuidarla y además tiene a su marido, a su padre y a su nieto. No, no se iba a quedar aquí Sr. embajador.
Es que según su criterio, ¿tanto daño le podría hacer a nuestro país una madre de 52 años?, ¿tanto podría perjudicar a España la madre de mi yerno? Pues creame Sr. embajador que a tanto a España como a los españoles le perjudican bastante más gente como Vd. que personas como mi consuegra. Si estamos tan desacreditados por el resto del mundo, se lo debemos a hechos similares a los acontecidos en su embajada.
Sr. embajador, déjense de “tomar el pelo” a la gente, sean Vds. mas serios, déjense de hacer tanto daño, cuando llamo mi consuegra desde Bogotá para darnos la noticia lloraba como una desconsolada, quiera dios que ni Vd. ni nadie de su familia tengan que pasar el mal trago que nos ha dado ese día. Tengan Vds. un poco de humanidad y piensen que los demás también tenemos un corazón y que queremos a nuestros hijos tanto como Vds. puedan querer a los suyos.
En tan solo dos meses, en Gran Bretaña, mi yerno consigue la ciudadanía británica, en algo más de cuatro meses, mi consuegra no consigue un visado de turista para venir un mes a España y gastando el doble de lo que le costó su hijo el pasaporte, - seguimos siendo diferentes - …y nos quejamos de que los “llanitos” no quieran pertenecer a España... ¡cuanta razón tienen!
Sean Vds. más serios y desengañen a la gente, díganles la verdad y no los hagan perder el tiempo y un dinero que muchas veces no tienen y lo que es peor, no los hagan concebir falsas esperanzas y falsas ilusiones, aprendan Vds. del resto de Europa, miren para Francia, Alemania, Bélgica, Gran Bretaña, etc., etc. Déjense de mirar para África, que ya esta bien de tanta “pandereta” y tanta “castañuela”, seamos serios, cada uno en la misión que le corresponde y este país irá bastante mejor que por otra parte, buena falta le hace.
Y ya por último y sin mas, le desea tanta suerte como tan poca nos ha dado Vd. a mi familia y a mi.
Muchas gracias por nada.